
Luego de asegurado el tesoro, mayas y aztecas se juramentaron secreto. Pusieron como siempre a sus dioses de por medio y en una ceremonia ofrecida al Sol se dispuso quien viviría para callarse para siempre y quien moriría ya mismo por saber el secreto.
Allí nomás se realizó el sacrificio y así fueron satisfechos los dioses.
Desde entonces y ya han pasado siglos,
Son los mayas selváticos los poseedores del secreto de sus archienemigos ?.
Prefirieron la casi completa destrucción de su cultura y de sus etnias a revelar el enigma ?.
En este caso imitaron el heroísmo y el legendario valor de Cuautemoc, que en el instante supremo de su martirio se mofó de la desenfrenada codicia de sus torturadores cuando lo condenaron quemándole los pies. ?
Asi cuenta la Leyenda que el tesoro de los Aztecas se encuetra enterrado en el fondo de la Laguna de Huamuxtitlan